alfonzo valderrama gonzález
HONESIMA
|
Tu imagen casi no recuerdo, pero tus besos sí, envíame la mirada inocente de tu virginidad, también tu sonrisa primorosa, con frenesí, porque lo que ambos tuvimos fue felicidad. Fuiste la segunda que amé aún imberbe, aún niño tú estudiabas en la Escuela de Mujeres en Huasta, yo, en la de varones, estudiábamos con empeño tanto, que fuimos los primeros en toda propuesta. A pesar de la distancia de nuestras escuelas, cada recreo me escapaba para observarte, llegaba tarde a las clases por estar a solas, hasta dejaba de jugar el huique por mirarte. Tu jugabas siempre, sin percatarte de mi mirada, esas acciones de juguetona inquieta, los guardo como en una caja de cristal, de nostalgia tímida hermosa niña, tu primer beso hoy lo recuerdo. Cuanto más se quiere se sufre más en su ausencia, al recordar tu caricia siento demasiada algarabía, pero no pude conservarte por falta de constancia, ahora solo me consuelo recordándote con rabia. Recuerdo que nos entreteníamos con pasión juvenil, los domingos en Manyanpaccha o en Huacauyapunta, tú cogiendo leña para la semana con tu lindo mandil, yo, cargaba las ramas y leñas con mi soga o churata. Así entre estudio y trabajo nos acostumbramos, si no nos veíamos, te amaba más en mis ensueños, es que fue amor sincero, virginal lo que sentimos hoy sufro. ¡Cómo quisiera que vuelvan esos sueños! Terminamos la primaria con buenos calificativos, tú partiste a Lima, yo me fui a estudiar a Huaraz, diciembre del 57 entre los sembríos, los cultivos te vi partir, desde aquel año, no sé dónde estarás. |