alfonzo valderrama gonzález
MILKA
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MILKA
Al conocernos hicimos como los salvajes, que con sus rezos adoran a lo sobrenatural, luego del rezo se entregan en los follajes, con amor sin igual en acción descomunal. Así ambos dimos formas reales a fantasmas, que nacieron en nuestra ridícula invención, aceptamos como a unas diosas a las ánimas, que en fiestas rituales adoramos con unción. Convertidos en romance instantáneo, fugaz, nuestros cuerpos se estrellaron, se unieron en cálida pasión, cual explosión de un gas, se evaporó rápido en mi mente de varón. Lo cómico, el éxtasis confundido en amor, llantos brotaron de tus ojos carita de ángel, la forma de tu escultural cuerpo de primor, me recordaba chica humillada en un vergel. Confundido entre las sombras del firmamento, una nueva culpa de haber poseído a una mujer virgen, más la realidad demostró nuevo lamento, al encontrar respuesta equivocada, como el ayer. Sin embargo, te volví a poseer una y otra vez, que importaba, si al fin y al cabo mujer bonita bajada de las alturas, con antecedentes tal vez, de haber devorado a otros jóvenes sin cuenta. Lo sorprendente de esta historia es que se repetía, la afirmación de que las mujeres de clima frígido, son las más ardientes e insaciables, como mi tía que, de tanto jadeo, rompió el catre de Regalado. Al final de la jornada, promesas nos hicimos, vi nuevamente las lágrimas de tus ojos caer, atontado medité entre las hierbas, los álamos, ¡Como confunde tanto, amor que no va crecer! 1989 Alfonzo Valderrama González 31vo. Poema. Poemario Tiempos con Ellas [email protected] |