Manuel nieves fabián
MUNICIALIDAD PROVINCIAL DE BOLOGNESI (CHIQUIÁN)
DE ESPALDA A LA REALIDAD CULTURAL
DE ESPALDA A LA REALIDAD CULTURAL
La Asociación de Escritores de la Provincia de Bolognesi, constituida recientemente, ha recibido una feroz cachetada de parte del alcalde y sus regidores del Concejo Provincial de Bolognesi al haber aprobado en reunión del concejo no colaborar con la adquisición de libros escritos por los hijos de la provincia, destinados para el Plan Lector en todas las instituciones educativas de la provincia, avaladas mediante una resolución por la UGEL.
Frente a este hecho es necesario refrescar la cabeza de aquellos que asumieron funciones respaldados por los votos del pueblo. Para todos es conocido que los gobiernos locales, llámese Concejo Distrital o Concejo Provincial tienen funciones para influir y apoyar al desarrollo cultural de su jurisdicción. Aunque no son organismos específicamente culturales como un Ministerio de Cultura o una Dirección Regional de Cultura, pero tienen atribuciones que les permiten fomentar, promover y gestionar actividades culturales, incluyendo la publicación de libros y revistas. Estas funciones están basadas principalmente en la Ley Orgánica de Municipalidades (Ley N.º 27972).
Para ello simplemente tienen que aprobar políticas y planes culturales locales emitiendo ordenanzas y distribuyendo presupuestos que impulsen el desarrollo cultural y la promoción de la identidad cultural local. Está en sus manos promover la cultura local y regional, impulsando la difusión de la historia, tradiciones y expresiones artísticas del lugar mediante publicaciones de libros, revistas, folletos y material digital; así mismo, apoyando a los escritores, investigadores, artistas y editores locales.
Una de las herramientas para cumplir estos objetivos son los eventos
de presupuesto participativo donde deben destinar recursos para publicaciones sobre patrimonios históricos, costumbres o investigaciones locales, actividades editoriales de interés educativo o cultural. Y si no hubiera partidas para estos rubros deben coordinar con otras entidades culturales como el Ministerio de Cultura, Direcciones Desconcentradas de Cultura, Instituciones educativas y ONG culturales. Para tener una visión clara sobre cultura e identidad, necesariamente tienen que trabajar en forma coordinada con las personas o instituciones dedicados a actividades culturales.
Hay tantas otras formas de trabajo cultural en la que deben estar
abocados los gobiernos locales. Qué hermoso seria que las Municipalidad Provincial contara con una revista cultural mensual, en cuyas páginas se podrían leer los trabajos narrativos y líricos de sus escritores, de los alumnos de las distintas instituciones educativas, incluyendo de sus distritos, así como los trabajos de investigación de las diversas materias. Un sueño mayor sería que la municipalidad contara con una Editorial Municipal que sería un gran apoyo para la edición de libros, revistas, periódicos que servirían para difundir nuestra cultura y profundizar nuestra identidad cultural.
Un concejo provincial que se niega a colaborar con la cultura, especialmente cuando rechaza la adquisición del libro “El hombre, el río y las montañas. Historias de identidad bolognesina”, escritos por autores de la capital provincial y sus distritos, a fin de que lleguen a las instituciones educativas como parte del Plan Lector, es darle una cachetada a la cultura. Esta conducta solo puede ser realizada por los enemigos de la cultura, por los que están llenos de desidia y desinterés por el desarrollo cultural, por ignorar su responsabilidad de promover la identidad, por su desconexión con las necesidades educativas y culturales o por no responder a las políticas educativas vigentes ni al trabajo coordinado con las instituciones culturales.
En líneas generales, luego de haber leído los argumentos de la resolución donde niegan la adquisición del libro, tengo la sensación de tener a la vista un concejo indiferente, omiso o negligente en su deber de fomentar el desarrollo cultural y educativo de su provincia.
Manuel Nieves Fabián
[email protected]
Frente a este hecho es necesario refrescar la cabeza de aquellos que asumieron funciones respaldados por los votos del pueblo. Para todos es conocido que los gobiernos locales, llámese Concejo Distrital o Concejo Provincial tienen funciones para influir y apoyar al desarrollo cultural de su jurisdicción. Aunque no son organismos específicamente culturales como un Ministerio de Cultura o una Dirección Regional de Cultura, pero tienen atribuciones que les permiten fomentar, promover y gestionar actividades culturales, incluyendo la publicación de libros y revistas. Estas funciones están basadas principalmente en la Ley Orgánica de Municipalidades (Ley N.º 27972).
Para ello simplemente tienen que aprobar políticas y planes culturales locales emitiendo ordenanzas y distribuyendo presupuestos que impulsen el desarrollo cultural y la promoción de la identidad cultural local. Está en sus manos promover la cultura local y regional, impulsando la difusión de la historia, tradiciones y expresiones artísticas del lugar mediante publicaciones de libros, revistas, folletos y material digital; así mismo, apoyando a los escritores, investigadores, artistas y editores locales.
Una de las herramientas para cumplir estos objetivos son los eventos
de presupuesto participativo donde deben destinar recursos para publicaciones sobre patrimonios históricos, costumbres o investigaciones locales, actividades editoriales de interés educativo o cultural. Y si no hubiera partidas para estos rubros deben coordinar con otras entidades culturales como el Ministerio de Cultura, Direcciones Desconcentradas de Cultura, Instituciones educativas y ONG culturales. Para tener una visión clara sobre cultura e identidad, necesariamente tienen que trabajar en forma coordinada con las personas o instituciones dedicados a actividades culturales.
Hay tantas otras formas de trabajo cultural en la que deben estar
abocados los gobiernos locales. Qué hermoso seria que las Municipalidad Provincial contara con una revista cultural mensual, en cuyas páginas se podrían leer los trabajos narrativos y líricos de sus escritores, de los alumnos de las distintas instituciones educativas, incluyendo de sus distritos, así como los trabajos de investigación de las diversas materias. Un sueño mayor sería que la municipalidad contara con una Editorial Municipal que sería un gran apoyo para la edición de libros, revistas, periódicos que servirían para difundir nuestra cultura y profundizar nuestra identidad cultural.
Un concejo provincial que se niega a colaborar con la cultura, especialmente cuando rechaza la adquisición del libro “El hombre, el río y las montañas. Historias de identidad bolognesina”, escritos por autores de la capital provincial y sus distritos, a fin de que lleguen a las instituciones educativas como parte del Plan Lector, es darle una cachetada a la cultura. Esta conducta solo puede ser realizada por los enemigos de la cultura, por los que están llenos de desidia y desinterés por el desarrollo cultural, por ignorar su responsabilidad de promover la identidad, por su desconexión con las necesidades educativas y culturales o por no responder a las políticas educativas vigentes ni al trabajo coordinado con las instituciones culturales.
En líneas generales, luego de haber leído los argumentos de la resolución donde niegan la adquisición del libro, tengo la sensación de tener a la vista un concejo indiferente, omiso o negligente en su deber de fomentar el desarrollo cultural y educativo de su provincia.
Manuel Nieves Fabián
[email protected]