alfonzo valderrama González
|
NORMA
Cuando vuelvo las hermosas horas pasadas recordar, gotas de lágrima caen de mis ojos, de alegría, de emoción por las horas vividas con mi amada, una hermosura con anteojos. Quien la estará comiendo, decía internamente, al contemplar su lindo cuerpo, un monumento, a los quince años Norma era tan sorprendente. Una vez más, se abrió en mi vida un laberinto. Había decidido dejar de lado a las mujeres, para estudiar mucho, para salir profesional, me hice la promesa de dejar los placeres, no pude cumplir, primó en mí lo pasional. Cada almuerzo, cada reunión, un martirio la tenía tan cerca, pero no podía abrazarla menos besarla, mi vida, todo un calvario no había salida, una tarde decidí seducirla. Así fue que una noche después de la comida, la invité estudiar en mi cuarto algunos temas, ni corta ni perezosa aceptó alegre la jornada, se presentó a hora exacta, ni un minuto más. Hablamos hasta la media noche, como si nada, es tarde le dije. “Sólo para conversar me invitaste” respondió tensa. ¿Qué más se puede hacer querida? le contesté. “Esto más” y me besó. ¡Sorprendente! Desde entonces pasamos noches inolvidables, Fui abandonando las clases, me dediqué a ella, correspondía ardientemente mis caricias nobles, en un año se hizo mi amada, dejó de ser doncella. Una vez más una mujer me derrotó en la vida, no llegué culminar mis estudios, por ese gusto es que a veces los hombres por una encamada, perdemos nuestro proyecto, todo un laberinto. 1970 12vo. Poema. Poemario Tiempos con Ellas. Alfonzo Valderrama González [email protected] |