armando zarazú aldave
LA TECNOLOGÍA Y LA EDUCACIÓN
La tecnología es parte esencial de la educación moderna en todos los niveles. Como es de entender, su utilización en la enseñanza no es homogénea debido a que no todos los sistemas educativos cuentan con las mismas facilidades tecnológicas requeridas, dependiendo esto último primero, a los medios económicos disponibles y segundo, de su accesibilidad a los servicios y a la logística disponible, entiéndase esto último como disponibilidad de computadoras para el uso de los estudiantes, además de los programas necesarios para el trabajo educativo.
La importancia del uso de la tecnología se hizo evidente durante la pasada pandemia, cuando el termino de aprendizaje a la distancia se hizo muy popular en la mayoría de los centros educativos del planeta. Lamentablemente los sistemas escolares no estaban preparados y tuvieron que afrontar el problema de la mejor forma que pudieron. Salvando las dificultades que la pandemia presentaba, los maestros utilizaron computadoras, radios y teléfonos celulares a fin de que los estudiantes no perdieran clases y no se retrasaran en sus estudios. Por mi experiencia como educador puedo aseverar que, por diferentes motivos, los resultados conseguidos no fueron los esperados y hubo un retroceso, sino un estancamiento, en el avance educativo, sobre todo a nivel primario y secundario. Mientras tanto, en las universidades el impacto causado por la pandemia fue mínimo debido que tenían experiencia en el uso de la tecnología por que algunas clases las dictaban a distancia.Ahora bien, la pandemia fue una terrible experiencia que ya fue superada, por lo tanto, revisemos brevemente las ventajas del uso de la tecnología moderna en el salón de clase:
Inicialmente los estudiantes empezaron a relacionarse con la tecnología con la aparición y posterior popularidad del Walkman, que les permitía escuchar música, de un Cassett o de un CD. Novísimo, en su época, este aparatito musical que, cual si fuera parte permanente del sistema auditivo, el estudiante llevaba adherido en la oreja a todas horas, y que aislaba al usuario creándole una personalidad egoísta, egocéntrica y de absoluta indiferencia por lo que sucedía su alrededor. Demás está decir que la lectura y otras actividades cognoscitivas fueron quedando relegadas.
El siguiente paso fue la llegada de los teléfonos celulares, los cuales en realidad son computadoras, muchas de ellas con gran capacidad y velocidad, que son utilizados por los estudiantes a toda hora y en todo lugar, salón de clase incluido, al punto que muchos sistemas educativos han empezado a tomar medidas al respecto. Por ejemplo, en el colegio donde trabajo, los tres últimos meses del año académico pasado se impuso cero tolerancia al uso del bendito aparatito de marras, es decir, se comenzó a coger al toro por las astas. Funcionó, pero no faltaron los que todavía creen que las reglas no son para ellos. Este año, les guste o no, al momento de entrar a la escuela los estudiantes pone su “imprescindible” celular en una bolsita electrónica que solo la podrán abrir antes irse. Como decían nuestros abuelo “muerto el perro se acabó la rabia”.
Ahora bien, esta adicción se llama nomofobia y es una abreviación de la expresión en inglés “no-mobile-phone-phobia” y, dada la inmadurez emocional de los jóvenes que la padecen es muy difícil de superarla. Aunque, para ser sinceros, muchos no tan jóvenes se ven afectados por la nomofobia.
Es indudable, qué duda cabe, que en los últimos 25 años la Internet ha revolucionado la vida del ser humano de una forma que jamás se podría haber imaginado. Ahora bien, cuando parecía que la cibernética había copado todos los aspectos de la vida diaria aparece IA ((inteligencia artificial), un programa que puede hacer trabajos, llamémoslo así, como programar código de software, escribir poesía, componer música, crear conversación igual a la humana, ensayos de historia, hasta preparar obras pictóricas, y mucho, mucho más.
La capacidad de estos programas de inteligencia artificial es asombrosa, solo baste decir que uno de ellos pasó el examen, para graduarse en Leyes y economía, de la Universidad George Mason, redactando ensayos escritos con párrafos claros y fáciles de entender. Como podemos deducir de lo dicho, la capacidad de los programas de inteligencia artificial es difícil de entender o comprender para la gran mayoría de mortales, neófitos o con conceptos básicos, si se quiere, en computación. En realidad, los programas de IA utilizan programas especiales que imitan el trabajo de las neuronas humanas y está basado en billones de piezas de información las cuales cruza para busca soluciones y conseguir sus respuestas.
La idea de crear programas de IA había empezado hace algunos años con la compañía OpenIA, la cual, en noviembre pasado, y en sociedad con Microsoft, presento ChatGPT para su uso público. Sin embargo, eso solo es el comienzo, porque en cualquier momento presentarán la una nueva versión ChatGPT, el cual, según los expertos sobre el tema, transformará la sociedad completamente, trayendo problemas de desempleo para cierto segmento de la población.
Un estudio sobre el tema, realizado por Oxford, llegó a la conclusión que, en algún momento, alrededor del cuarenta y siete por ciento de los trabajos en los Estados Unidos serán reemplazados por IA debido a que son tan sofisticados que pueden hacer el trabajo que hacen los paralegales, escritores, programadores de computadoras, asistentes ejecutivos, periodistas, e infinidad de otros trabajos más. La experta en inteligencia artificial Nina Schick calcula que para el año 2025, el noventa por ciento del contenido de la red podría ser generado por sistemas de IA. Algo, muy importante es que, a diferencia del software tradicional, el sistema de IA va mejorando automáticamente a medida que absorbe más información.
Por otro lado, es necesario mencionar que la educación también es otro de los afectados por la creación de la IA. Al aparecer la internet y comenzar a ser usado por los estudiantes, fue necesario utilizar softwares capaces de detectar los trabajos copiados directamente de la red. Ahora, eso pasó a la historia debido a que ChatGPT es capaz de crear ensayos originales que utilizan un excelente lenguaje natural y pulido que engaña fácilmente al maestro, por mas experiencia que este tenga. La situación se ha tornado tan seria que dos de los sistemas de educación más grandes de los Estados Unidos, los de Nueva York y Los Ángeles han tenido que prohibir el uso de ChatGPT en sus escuelas.
Los programas de inteligencia artificial también son capaces de crear rápidamente decenas de miles de correo electrónicos falsos que son casi imposible de detectar y que pueden convertirse no solo en un fastidio para los recipientes, sino también en un peligro para la sociedad por la cantidad de falsa información que se puede esparcir, algo que puede ser peligroso en estos tiempos tan difíciles que vivimos. Los expertos creen que, debido al rápido desarrollo de este novísimo sistema cibernético, el gobierno debería de formar una comisión federal, formada por expertos en el tema, para que asesore al Congreso a crear las regulaciones necesarias.
Bill Gates, cofundador de Microsoft, se ha referido a la inteligencia artificial como algo tan importante como la computadora y la Internet. Razón no le falta.
Armando Zarazú Aldave
La importancia del uso de la tecnología se hizo evidente durante la pasada pandemia, cuando el termino de aprendizaje a la distancia se hizo muy popular en la mayoría de los centros educativos del planeta. Lamentablemente los sistemas escolares no estaban preparados y tuvieron que afrontar el problema de la mejor forma que pudieron. Salvando las dificultades que la pandemia presentaba, los maestros utilizaron computadoras, radios y teléfonos celulares a fin de que los estudiantes no perdieran clases y no se retrasaran en sus estudios. Por mi experiencia como educador puedo aseverar que, por diferentes motivos, los resultados conseguidos no fueron los esperados y hubo un retroceso, sino un estancamiento, en el avance educativo, sobre todo a nivel primario y secundario. Mientras tanto, en las universidades el impacto causado por la pandemia fue mínimo debido que tenían experiencia en el uso de la tecnología por que algunas clases las dictaban a distancia.Ahora bien, la pandemia fue una terrible experiencia que ya fue superada, por lo tanto, revisemos brevemente las ventajas del uso de la tecnología moderna en el salón de clase:
- Cuando se hace trabajo cooperativo en el salón de clase los estudiantes buscan la ayuda de sus compañeros más expertos en el uso de la computadora o de sus maestros. Por otro lado, cuando trabajan en pequeños grupos el estudiante mas adelantado tecnológicamente hablando puede ayudar a sus compañeros.
- El uso de tecnología en el salón de clase prepara al estudiante para el futuro, debido a que se va alistando desde joven para posteriormente desarrollar carreras modernas dentro de la cibernética.
- La tecnología educativa ayuda a que el maestro forme una mejor relación con sus colegas y con los estudiantes. Integrar tecnología en las lecciones ayuda al educador a mejorar su conocimiento cibernético lo cual hará diferencia en el salón de clase.
- La tecnología permite que el maestro pueda tratar nuevas estrategias y programas educativos computarizados que pueden ayudar a mejorar el pensamiento crítico del estudiante.
Inicialmente los estudiantes empezaron a relacionarse con la tecnología con la aparición y posterior popularidad del Walkman, que les permitía escuchar música, de un Cassett o de un CD. Novísimo, en su época, este aparatito musical que, cual si fuera parte permanente del sistema auditivo, el estudiante llevaba adherido en la oreja a todas horas, y que aislaba al usuario creándole una personalidad egoísta, egocéntrica y de absoluta indiferencia por lo que sucedía su alrededor. Demás está decir que la lectura y otras actividades cognoscitivas fueron quedando relegadas.
El siguiente paso fue la llegada de los teléfonos celulares, los cuales en realidad son computadoras, muchas de ellas con gran capacidad y velocidad, que son utilizados por los estudiantes a toda hora y en todo lugar, salón de clase incluido, al punto que muchos sistemas educativos han empezado a tomar medidas al respecto. Por ejemplo, en el colegio donde trabajo, los tres últimos meses del año académico pasado se impuso cero tolerancia al uso del bendito aparatito de marras, es decir, se comenzó a coger al toro por las astas. Funcionó, pero no faltaron los que todavía creen que las reglas no son para ellos. Este año, les guste o no, al momento de entrar a la escuela los estudiantes pone su “imprescindible” celular en una bolsita electrónica que solo la podrán abrir antes irse. Como decían nuestros abuelo “muerto el perro se acabó la rabia”.
Ahora bien, esta adicción se llama nomofobia y es una abreviación de la expresión en inglés “no-mobile-phone-phobia” y, dada la inmadurez emocional de los jóvenes que la padecen es muy difícil de superarla. Aunque, para ser sinceros, muchos no tan jóvenes se ven afectados por la nomofobia.
Es indudable, qué duda cabe, que en los últimos 25 años la Internet ha revolucionado la vida del ser humano de una forma que jamás se podría haber imaginado. Ahora bien, cuando parecía que la cibernética había copado todos los aspectos de la vida diaria aparece IA ((inteligencia artificial), un programa que puede hacer trabajos, llamémoslo así, como programar código de software, escribir poesía, componer música, crear conversación igual a la humana, ensayos de historia, hasta preparar obras pictóricas, y mucho, mucho más.
La capacidad de estos programas de inteligencia artificial es asombrosa, solo baste decir que uno de ellos pasó el examen, para graduarse en Leyes y economía, de la Universidad George Mason, redactando ensayos escritos con párrafos claros y fáciles de entender. Como podemos deducir de lo dicho, la capacidad de los programas de inteligencia artificial es difícil de entender o comprender para la gran mayoría de mortales, neófitos o con conceptos básicos, si se quiere, en computación. En realidad, los programas de IA utilizan programas especiales que imitan el trabajo de las neuronas humanas y está basado en billones de piezas de información las cuales cruza para busca soluciones y conseguir sus respuestas.
La idea de crear programas de IA había empezado hace algunos años con la compañía OpenIA, la cual, en noviembre pasado, y en sociedad con Microsoft, presento ChatGPT para su uso público. Sin embargo, eso solo es el comienzo, porque en cualquier momento presentarán la una nueva versión ChatGPT, el cual, según los expertos sobre el tema, transformará la sociedad completamente, trayendo problemas de desempleo para cierto segmento de la población.
Un estudio sobre el tema, realizado por Oxford, llegó a la conclusión que, en algún momento, alrededor del cuarenta y siete por ciento de los trabajos en los Estados Unidos serán reemplazados por IA debido a que son tan sofisticados que pueden hacer el trabajo que hacen los paralegales, escritores, programadores de computadoras, asistentes ejecutivos, periodistas, e infinidad de otros trabajos más. La experta en inteligencia artificial Nina Schick calcula que para el año 2025, el noventa por ciento del contenido de la red podría ser generado por sistemas de IA. Algo, muy importante es que, a diferencia del software tradicional, el sistema de IA va mejorando automáticamente a medida que absorbe más información.
Por otro lado, es necesario mencionar que la educación también es otro de los afectados por la creación de la IA. Al aparecer la internet y comenzar a ser usado por los estudiantes, fue necesario utilizar softwares capaces de detectar los trabajos copiados directamente de la red. Ahora, eso pasó a la historia debido a que ChatGPT es capaz de crear ensayos originales que utilizan un excelente lenguaje natural y pulido que engaña fácilmente al maestro, por mas experiencia que este tenga. La situación se ha tornado tan seria que dos de los sistemas de educación más grandes de los Estados Unidos, los de Nueva York y Los Ángeles han tenido que prohibir el uso de ChatGPT en sus escuelas.
Los programas de inteligencia artificial también son capaces de crear rápidamente decenas de miles de correo electrónicos falsos que son casi imposible de detectar y que pueden convertirse no solo en un fastidio para los recipientes, sino también en un peligro para la sociedad por la cantidad de falsa información que se puede esparcir, algo que puede ser peligroso en estos tiempos tan difíciles que vivimos. Los expertos creen que, debido al rápido desarrollo de este novísimo sistema cibernético, el gobierno debería de formar una comisión federal, formada por expertos en el tema, para que asesore al Congreso a crear las regulaciones necesarias.
Bill Gates, cofundador de Microsoft, se ha referido a la inteligencia artificial como algo tan importante como la computadora y la Internet. Razón no le falta.
Armando Zarazú Aldave